A mediados del siglo XIX se habían creado en las calles de Madrid mercados totalmente improvisados que muchas veces no consistían más que en cajones callejeros con dudosas condiciones higiénicas.
Preocupados por la situación, las autoridades madrileñas comenzaron con la edificación de una serie de mercados que ayudarían a organizar y mejorar la calidad de los alimentos y el servicio ofrecido a los ciudadanos de Madrid.
Los primeros mercados en construirse fueron el Mercado de la Plaza de la Cebada , el Mercado de los Mostenses y el Mercado de la Paz , siendo este último el único que sigue actualmente en pie de los tres.
El mercado de la Cebada se construyó a imitación del de Les Halles en Paris, y consistía en un moderno edificio de 2 plantas con estructuras de hierro y cristal. Fue inaugurado por el rey Alfonso XII y derribado en el año 1956; en su lugar se construyó el actual mercado de la Cebada. El mercado de los Mostenses era casi idéntico al de la Cebada pero más pequeño, y fue construido sobre el solar de un antiguo convento.
Donde actualmente se encuentra el Centro Comercial Puerta de Toledo de Madrid, se alzaba anteriormente un gran mercado central de pescados, donde se podía comparar infinidad de productos de mar en grandes espacios diáfanos.